Capablancka, J.T.
Que Aznar no es el presidente de Gobierno más demócrata del planeta es algo que no necesita de demostraciones. Sin embargo, al compararlo estos días con ZP uno tiene la impresión de encontrarse ante un verdadero fuera de serie. Sí, sé que es bajito, algo antipático, feucho (sobre todo sin bigote o con él demasiado largo) y de aspecto más bien vulgar, incluso con ciertas maneras de dictador congénito; pero al lado de ZP es cuando uno se da perfecta cuenta de la poca importancia de todos estos defectos. Tanta, que casi aparentan virtudes.
¿Y por qué les hablo de Aznar, con toda la que está cayendo? ¿Pero si estamos aún a tres años de las generales? Pues porque ayer reunió a todos sus ministros (de su primer gobierno, allá por 1996) en un acto-comilona (gratis total, claro) de apoyo a Mayor Oreja, con motivo de su candidatura a las elecciones europeas. El único que se atrevió a faltar a la cita fue Javier Arenas y porque tenía excusa suficiente.
De acuerdo, no seré yo quien reste méritos a la labor de Aznar al frente del Pp durante su etapa como presidente del Gobierno. Sobre todo a la realizada durante su primera legislatura (luego ya la cosa desbarró un poco cuando sucumbió a las grandezas del poder tras la mayoría absoluta del 2000). Pero no podemos olvidar que Aznar ha sido testigo mudo (aunque no por ello menos aquiescente) del asalto a Génova 13 con que Mariano ha tomado el control del partido tras su segunda derrota electoral consecutiva. Y ésto quita muchos puntos en el marcador personal de cualquiera...
Mariano, no conviene olvidar, llegó a la presidencia del partido porque fue el elegido sucesor de Aznar (por Aznar mismo). Este fue el primer error, aunque no el más grave. Por supuesto, la forma en que Aznar ha tolerado lo sucedido tras la última derrota electoral en 2008 (9-M) tendrá consecuencias mucho peores.
En mi opinión, la falta de legitimidad democrática de Rajoy en el Pp (con independencia de que cualquier candidato sea preferible a ZP en el poder) lo inhabilita para ser depositario de nuestra confianza. Al menos, en tanto dicha falta de legitimidad no sea subsanada. Por ejemplo, a través de un Congreso Nacional en el que puedan concurrir libremente los candidatos que deseen. Y que éstos puedan ser elegidos con igual de libertad por los militantes del partido, que no por los compromisarios.
"Nada, no se preocupen. Ustedes esperen (como todos nosotros) que el candidato ya aparecerá. Y si no... pues peor para él"
Quizás otros partidos no necesiten funcionar así, tan democráticamente. Pero mucho me temo que al Pp, el no hacerlo, no le traiga más que decepciones y disgustos. Podrá ganar unas europeas (o dos, o tres), pero una cosa son unas elecciones europeas y otra muy distinta, unas generales a la presidencia del Gobierno de España.
De acuerdo, no seré yo quien reste méritos a la labor de Aznar al frente del Pp durante su etapa como presidente del Gobierno. Sobre todo a la realizada durante su primera legislatura (luego ya la cosa desbarró un poco cuando sucumbió a las grandezas del poder tras la mayoría absoluta del 2000). Pero no podemos olvidar que Aznar ha sido testigo mudo (aunque no por ello menos aquiescente) del asalto a Génova 13 con que Mariano ha tomado el control del partido tras su segunda derrota electoral consecutiva. Y ésto quita muchos puntos en el marcador personal de cualquiera...
Mariano, no conviene olvidar, llegó a la presidencia del partido porque fue el elegido sucesor de Aznar (por Aznar mismo). Este fue el primer error, aunque no el más grave. Por supuesto, la forma en que Aznar ha tolerado lo sucedido tras la última derrota electoral en 2008 (9-M) tendrá consecuencias mucho peores.
¿A juzgar por estas imágenes... quién dirían ustedes que es el líder?
Quizás algunos piensen que Mariano ya no ejerce el papel de marioneta que en un principio le fue asignado. O que Aznar no pinta tanto como otros puedan creer. Pero lo cierto es que, como marioneta, Mariano era muy bueno: fiel, leal, trabajador, servicial, cumplidor, honrado, puntual... Sin embargo, como líder no lo es tanto: sólo cosecha derrotas. ¿Cómo puede Mariano, sin ofrecer despachos con presupuestos, conseguir tantas voluntades dentro del Pp? Pues una de dos: o porque en ese partido son todos más cobardes de lo que aparentan (incluso Esperanza Aguirre) y nadie da el paso porque considera que aún no es el momento oportuno... o porque hay una mano que sostiene y afianza, desde la penumbra, a la figura del líder (oficial). Y esa mano no sería otra que la de Aznar.En mi opinión, la falta de legitimidad democrática de Rajoy en el Pp (con independencia de que cualquier candidato sea preferible a ZP en el poder) lo inhabilita para ser depositario de nuestra confianza. Al menos, en tanto dicha falta de legitimidad no sea subsanada. Por ejemplo, a través de un Congreso Nacional en el que puedan concurrir libremente los candidatos que deseen. Y que éstos puedan ser elegidos con igual de libertad por los militantes del partido, que no por los compromisarios.
Quizás otros partidos no necesiten funcionar así, tan democráticamente. Pero mucho me temo que al Pp, el no hacerlo, no le traiga más que decepciones y disgustos. Podrá ganar unas europeas (o dos, o tres), pero una cosa son unas elecciones europeas y otra muy distinta, unas generales a la presidencia del Gobierno de España.
:_((
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