Capablancka, J.T.
Durante estos días pasados, el Gobierno ha levantado una nueva polémica con los cambios relativos a la financiación en TVE: la Vice-Vogue ha adelantado que el ente público dejará de emitir publicidad como medio de financiación. Por supuesto, también nos adelanta cuáles van a ser las vías alternativas: las cuentas de resultados de telecos (y televisiones) y el presupuesto público.
Debo decirles, en primer lugar, que el mundo televisivo me provoca bastante hastío y no lo sigo de cerca. Bueno, de cerca ni de lejos (por considerar que la televisión es el medio responsable de la infumable casta política y el precario sistema democrático que padecemos). Por lo que mis apreciaciones surgen de modo espontáneo al conocer del alcance de las maniobras (a la sombra) del ejecutivo progresista.


"Pues sí. Una televisión pública saneada es algo muy importante para la ciudadanía. Entre otras cosas, porque nosotras merecemos una puesta en escena adecuada ¿sabe usté? Las estrellas siempre merecemos marcos en consonancia: nuestra audiencia es la última que debe ser decepcionada..."
Si una cosa tiene este gobierno es que oculta las principales leyes a la opinión pública hasta justo el momento de su aprobación, casi siempre de tapadillo y sin consultar con las demás fuerzas políticas; y como la cosa más habitual del mundo en un gobierno que (dice) realiza (y realizará) siempre su función: solucionar los problemas de la ciudadanía y velar por el interés general. Cualesquiera sean sus acciones, sus fundamentos son siempre los mismos: cómo no, respeto máximo a la legalidad vigente y al interés general. En los casos en que se produce un debate público, suele ser más como consecuencia de algún "globo sonda" y no como paso previo a la aprobación de ninguna ley. Porque a los socialistas les gusta muy poco consensuar las cosas: o se hacen como ellos quieren o no se hacen.
En este caso, la caja de los truenos creo la destapó Miguel Sebastián cuando hizo pública la existencia de un canal de pago en la TDT (en miras a que la Sexta rentabilice el negocio), lo que irritó al resto de televisiones privadas que ya venían tiempo quejándose de la competencia desleal que TVE practicaba en el sector (con la doble financiación: vía presupuestos y vía publicidad comercial).
Así que para contentarlas a todas (las televisiones en España, tradicionalmente, prestan un servicio impagable a la causa "progresista") el Gobierno recurre a la eliminación de la publicidad en el ente público con la esperanza de revitalizar financieramente a las privadas.
Así que para contentarlas a todas (las televisiones en España, tradicionalmente, prestan un servicio impagable a la causa "progresista") el Gobierno recurre a la eliminación de la publicidad en el ente público con la esperanza de revitalizar financieramente a las privadas.
El razonamiento que conduce a esta acción es bastante simple: si el mercado publicitario destina a TVE tantos millones de euros al año y TVE decide anular la publicidad... todos esos millones se destinarán a contratarla en las televisiones privadas. Por lo que éstas nadarán en la abundancia y no mostrarán reticencia alguna en destinar una pequeña parte de la tajada a quién les posibilitará el disfrutar de esta nueva vida. Pero esto no tiene porqué ser así. Si usted es una empresa anunciante se supone que tendrá su publicidad repartida por todas las televisiones, y en caso de una de ellas cierre (como será el caso de TVE), no creo que sea motivo para que usted decida incrementar el número de spots en las demás. Otra cosa es que éstos empiecen, a partir de entonces, a costarle más caros.
"Es una idea genial. Tanto, que espero nos den varios premios...
además de muchos miles de millones (claro)"
Sin embargo, TVE debe seguir funcionando. ¿Y de dónde decide nuestro Gobierno que obtendrá los fondos necesarios para ello? Pues una parte de los presupuestos públicos y la otra... del bolsillo de los ciudadanos. Sí, porque la idea de recaudar un 3% a las televisiones privadas (del total de la publicidad que éstas contraten) y un 0,9% del total de ingresos a las telecos sólo provocará un encarecimiento de las tarifas publicitarias (con el consiguiente aumento del precio de venta al público de los productos anunciados) y un incremento en las tarifas ofrecidas por los servicios de conexión a internet y de telefonía.
Independientemente de las acciones legales que puedan derivar para defenderse de esta iniciativa legislativa por parte de las empresas perjudicadas, resulta especialmente relevante (y paradójica) la consecuencia que a continuación les comento.
Las televisiones privadas parecen muy contentas con la nueva medida del ejecutivo ("lo cierto es que el aluvión de halagos que está recibiendo De la Vega por parte de las televisiones privadas empieza a ser, como mínimo, empalagoso. Ayer el secretario general de Uteca, Jorge del Corral, aplaudió la disposición del Ejecutivo, pero quiso hacer una mención especial al presidente Rodríguez Zapatero y a la propia vicepresidenta. Un planteamiento no demasiado lejano del que hizo recientemente el presidente de la asociación, Alejandro Echevarría, cuando aseguró: “Estamos muy contentos por las cosas que el Gobierno está haciendo por nosotros. Y sobre todo por lo que está haciendo una persona honesta, que cuando dice sí es sí y cuando dice no es no. Y esa persona es María Teresa Fernández de la Vega. Gracias a ella se ha conseguido un diálogo muy fructífero”. El Confidencial, último párrafo) sin embargo, parecen obviar un detalle: van a tener que contribuir con una parte de sus ingresos (nada despreciable) al ente públcio, ya que al 3% último hay que añadir un 5% con el que ya contribuyen apoyando al cine europeo, el 6% para los Derechos de Autor y las diez tasas -que dicen soportar- por ser televisiones privadas.
¿Y el ente público que puede hacer mientras el resto lo alimenta sin cesar? Pues puede empezar a crecer. Y crecer. Y crecer aún más... No olvidemos que será la única televisión gratuita que emitirá sin publicidad (ésta creo que no aparecerá ni entre programas, con excepción de la autopromoción de contenidos). Y una televisión sin publicidad (y sin problemas de financiación) puede hacer mucho daño a una televisión generalista y abierta, anclada en la telebasura y el show barriobajero, que machaca implacablemente a sus televidentes con treinta minutos de publicidad por cada hora ante la pantalla. Tanto, que la puede laminar a menos que se establezcan criterios de obligado cumplimiento en cuanto a su prestación de servicio público. Es decir, que deberán hacerla "por ley" una tele muy aburrida, ya que de lo contrario veremos qué público se atreve a aguantar al resto de televisiones cuando la publicidad desaparezca de TVE.
TVE, a su vez, deberá alimentar al cine español con un 20% de los ingresos que reciba. Al final, como vemos, el pastel se lo reparten siempre los mismos. Algunos señalan que la ministra Sinde(scargas) no pareció demasiado contrariada por la nueva ley: su parroquia de cejud@s puede estarle agradecida.
En fin, tenía la intención de escribir este artículo para denunciarles la forma de proceder de nuestro Gobierno y los excesos que produce su falta de conocimiento del límite de sus competencias (creen de verdad que lo pueden todo) pero ha llegado la hora del partido y tengo que ver los últimos momentos de agonía del Madrid en esta liga que ya empieza a dar los coletazos finales. ¿Habrán tirado ya la toalla o reaparecerán con ganas de venganza por la humillación del pasado fin de semana?
Ya van 3-0 (joder, esto va algo peor de lo que esperaba.) "Eo, eo, eo... Boluda, vaya chorreo!" canta la afición de Mestalla. Y como siempre, TVE sin retransmitir el encuentro. ¿Será por falta de interés general... o de utilidad pública?
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"Es una idea genial. Tanto, que espero nos den varios premios...además de muchos miles de millones (claro)"
Sin embargo, TVE debe seguir funcionando. ¿Y de dónde decide nuestro Gobierno que obtendrá los fondos necesarios para ello? Pues una parte de los presupuestos públicos y la otra... del bolsillo de los ciudadanos. Sí, porque la idea de recaudar un 3% a las televisiones privadas (del total de la publicidad que éstas contraten) y un 0,9% del total de ingresos a las telecos sólo provocará un encarecimiento de las tarifas publicitarias (con el consiguiente aumento del precio de venta al público de los productos anunciados) y un incremento en las tarifas ofrecidas por los servicios de conexión a internet y de telefonía.
Independientemente de las acciones legales que puedan derivar para defenderse de esta iniciativa legislativa por parte de las empresas perjudicadas, resulta especialmente relevante (y paradójica) la consecuencia que a continuación les comento.
Las televisiones privadas parecen muy contentas con la nueva medida del ejecutivo ("lo cierto es que el aluvión de halagos que está recibiendo De la Vega por parte de las televisiones privadas empieza a ser, como mínimo, empalagoso. Ayer el secretario general de Uteca, Jorge del Corral, aplaudió la disposición del Ejecutivo, pero quiso hacer una mención especial al presidente Rodríguez Zapatero y a la propia vicepresidenta. Un planteamiento no demasiado lejano del que hizo recientemente el presidente de la asociación, Alejandro Echevarría, cuando aseguró: “Estamos muy contentos por las cosas que el Gobierno está haciendo por nosotros. Y sobre todo por lo que está haciendo una persona honesta, que cuando dice sí es sí y cuando dice no es no. Y esa persona es María Teresa Fernández de la Vega. Gracias a ella se ha conseguido un diálogo muy fructífero”. El Confidencial, último párrafo) sin embargo, parecen obviar un detalle: van a tener que contribuir con una parte de sus ingresos (nada despreciable) al ente públcio, ya que al 3% último hay que añadir un 5% con el que ya contribuyen apoyando al cine europeo, el 6% para los Derechos de Autor y las diez tasas -que dicen soportar- por ser televisiones privadas.
¿Y el ente público que puede hacer mientras el resto lo alimenta sin cesar? Pues puede empezar a crecer. Y crecer. Y crecer aún más... No olvidemos que será la única televisión gratuita que emitirá sin publicidad (ésta creo que no aparecerá ni entre programas, con excepción de la autopromoción de contenidos). Y una televisión sin publicidad (y sin problemas de financiación) puede hacer mucho daño a una televisión generalista y abierta, anclada en la telebasura y el show barriobajero, que machaca implacablemente a sus televidentes con treinta minutos de publicidad por cada hora ante la pantalla. Tanto, que la puede laminar a menos que se establezcan criterios de obligado cumplimiento en cuanto a su prestación de servicio público. Es decir, que deberán hacerla "por ley" una tele muy aburrida, ya que de lo contrario veremos qué público se atreve a aguantar al resto de televisiones cuando la publicidad desaparezca de TVE.
TVE, a su vez, deberá alimentar al cine español con un 20% de los ingresos que reciba. Al final, como vemos, el pastel se lo reparten siempre los mismos. Algunos señalan que la ministra Sinde(scargas) no pareció demasiado contrariada por la nueva ley: su parroquia de cejud@s puede estarle agradecida.
En fin, tenía la intención de escribir este artículo para denunciarles la forma de proceder de nuestro Gobierno y los excesos que produce su falta de conocimiento del límite de sus competencias (creen de verdad que lo pueden todo) pero ha llegado la hora del partido y tengo que ver los últimos momentos de agonía del Madrid en esta liga que ya empieza a dar los coletazos finales. ¿Habrán tirado ya la toalla o reaparecerán con ganas de venganza por la humillación del pasado fin de semana?
Ya van 3-0 (joder, esto va algo peor de lo que esperaba.) "Eo, eo, eo... Boluda, vaya chorreo!" canta la afición de Mestalla. Y como siempre, TVE sin retransmitir el encuentro. ¿Será por falta de interés general... o de utilidad pública?
¿:_((
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2 comentarios:
Una curiosidad: Usted qué es lo primero que hace por la mañana? Parece que antes de desayunar entra a El Confidencial y deja escrito un comentario tonto en cada noticia. Total, pra que alguien entre en este blog y, después de leerlo someramente, no volver a entrar nunca más. Adios.
Lo primero que hago por la mañana , cada día, es agradecer a la vida que me haya mantenido alejado de seres como usted.
Lo segundo, volverme a dormir un rato más con la esperanza de que si el deseo de antes no ha sido cumplido, el tiempo acabe por alejarlos de aquí.
Hasta luego, Lucas. Y espero que cumpla su palabra.
Melón.
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