Capablancka, J.T.
Si luego, a la hora de la verdad, siempre aparece la misma a explicarnos lo de siempre: que el gobierno lo ha hecho muy bien, que lo sigue haciendo mejor, y que lo hará por siempre así en todo momento y ocasión.
Les digo esto por lo ocurrido esta semana en la Academia Militar (Escuela de Ingenieros) de Hoyo de Manzanares y su (fallidamente oculto) brote de gripe mejicana. A pesar de que ninguno de sus alumnos parece haber estado allí (en Méjico). En los enlaces anteriores han podido ustedes encontrar los detalles (conocidos) de lo sucedido, que básicamente son los que siguen:
En la academia antes citada se sospecha que algunos de sus alumnos tienen síntomas de gripe mejicana y en lugar de hacerlos públicos, Defensa decide mantenerlos en secreto (posiblemente por las pocas complicaciones que está ofreciendo esta pandemia) y con la intención de darles solución sin que la opinión pública llegue a tener noticia. Siquiera los comunican al ministerio de Sanidad.
Sí, ahora les dirán que se han cumplido todos los protocolos de actuación, que la situación es de completa normalidad y la coordinación entre ministerios perfecta, pero lo cierto es que si los medios no destapan el asunto -a estas horas- nadie conocería de él excepto los implicados directamente. Por eso no han comparecido las ministras responsables directas (Defensa y Sanidad): el propio acto hubiese evidenciado la existencia de un problema en el ejecutivo socialista. No olvidemos que en estos momentos hay más de quinientas personas en cuarentena, que fueron visitadas los pasados lunes y miércoles por sendas excursiones de escolares cuando ya había soldados aislados y en mascarilla.
"Miren, se lo vuelvo a repetir: el gobierno lo ha hecho muy bien. Lo primero que hicimos fue dar al virus ése mejicano (que es un poco más rebelde de lo que esperábamos) el siguiente ultimátum: o dejaba de atacar a los ciudadanos españoles o lo rodearíamos y lo detendríamos. Eso sí, siempre después de leerle e informarle de sus derechos. Ya saben: el derecho a abortar libremente sin permiso de sus padres, a eutanasiarse también, a votar al PSOE cuando cumpla dieciocho años y a emigrar ilegalmente a Méjico (si fuese su deseo)"
Pero los ejecutivos socialistas, como ustedes sabrán, nunca tienen problemas: se limitan a solucionar los que la derecha cavernícola (de Aznar y del Pp; y de Bush también, claro) les crea sin cesar: la crisis financiera, la mundial, las guerras ilegales, las injustas, el cambio climático, las lluvias de meteoritos...
"Sí, las órdenes son: rodearlo, leerle sus derechos y detenerle. Si se resiste, dispárenle a las piernas (tenemos autorización del gobierno mejicano)..."
Sin embargo, más que de la ministra de Sanidad y de la Vice-Vogue, a mí me gustaría comentarles un poco de la ministra Chacón. Sí, Karma. Y no para los amig@s, sino para todos. Por si no lo sabían, la señora Chacón envía cartas firmadas personalmente (incluso a organismos privados que tratan con Defensa) señalando que su nombre es Karma y no Carmen. Pero alguien debería decirle a la ministra que Carmen (Carmencita en su caso, por lo escaso del volumen) no es ningún insulto ni improperio, sino su nombre en español, el idioma oficial de la nación para la que trabaja y le paga el sueldo todos los meses.
"¿Pero por qué querrán todos estos señores que comparezca tanto? ¿Acaso pensarán que no tengo otras cosas que hacer? Tengo que reunir a todos mis generales y sargentos, y darles órdenes muy precisas sobre la nomenclatura de mi nombre, que alguno aún se confunde. Y también dar la papilla a mi bebé..."
Carmencita Chacón, por si ustedes no lo recuerdan, fue la que hace unos meses (no demasiados) dio la espantada de Kosovo sin avisar a ninguno de sus socios internacionales en la misión. Sí, ya sé que estas acciones figuran entre las preferidas de nuestro presidente pero creía que lo de Irak les había hecho espabilar en este sentido...
Carmencita Chacón también es la ministra de Defensa que consiente que a los soldados españoles destinados en Afganistán se les descuente la dieta de su sueldo a fin de mes. ¿Podría decirnos la señora ministra los euros que se embolsa, en cada viaje que realiza, por dietas y desplazamientos? ¿O por qué piensan ustedes que nuestros políticos viajan tanto?
Y por si tampoco lo recordaban, es la misma Carmencita que cuando los insultos y ultrajes a España de Rubianes (por suerte ya fallecido) salió en una manifestación de apoyo a la causa detrás de una camiseta con la leyenda: "Todos somos Rubianes". Por supuesto, aún no era ministra de nada. Sólo hacía méritos...
"Señor al que la ministra confundía con todos nosotros (el de la puta España, sí). ¿O era ella la que se confundía con él?..."

Esta señora, en fin, es la misma que vociferaba en tono afónico-depresivo, en la campaña electoral de las últimas generales, aquello de que ella, por suerte, no era la niña de Rajoy sino la de Fe-li-pe.
Gra-ciaaas, Fee-liii-peeee... (decía). De haberlo sabido, habría hecho ejercer a mi madre el derecho al aborto (le faltó añadir).
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Les digo esto por lo ocurrido esta semana en la Academia Militar (Escuela de Ingenieros) de Hoyo de Manzanares y su (fallidamente oculto) brote de gripe mejicana. A pesar de que ninguno de sus alumnos parece haber estado allí (en Méjico). En los enlaces anteriores han podido ustedes encontrar los detalles (conocidos) de lo sucedido, que básicamente son los que siguen:
En la academia antes citada se sospecha que algunos de sus alumnos tienen síntomas de gripe mejicana y en lugar de hacerlos públicos, Defensa decide mantenerlos en secreto (posiblemente por las pocas complicaciones que está ofreciendo esta pandemia) y con la intención de darles solución sin que la opinión pública llegue a tener noticia. Siquiera los comunican al ministerio de Sanidad.
Sí, ahora les dirán que se han cumplido todos los protocolos de actuación, que la situación es de completa normalidad y la coordinación entre ministerios perfecta, pero lo cierto es que si los medios no destapan el asunto -a estas horas- nadie conocería de él excepto los implicados directamente. Por eso no han comparecido las ministras responsables directas (Defensa y Sanidad): el propio acto hubiese evidenciado la existencia de un problema en el ejecutivo socialista. No olvidemos que en estos momentos hay más de quinientas personas en cuarentena, que fueron visitadas los pasados lunes y miércoles por sendas excursiones de escolares cuando ya había soldados aislados y en mascarilla.
"Miren, se lo vuelvo a repetir: el gobierno lo ha hecho muy bien. Lo primero que hicimos fue dar al virus ése mejicano (que es un poco más rebelde de lo que esperábamos) el siguiente ultimátum: o dejaba de atacar a los ciudadanos españoles o lo rodearíamos y lo detendríamos. Eso sí, siempre después de leerle e informarle de sus derechos. Ya saben: el derecho a abortar libremente sin permiso de sus padres, a eutanasiarse también, a votar al PSOE cuando cumpla dieciocho años y a emigrar ilegalmente a Méjico (si fuese su deseo)"Pero los ejecutivos socialistas, como ustedes sabrán, nunca tienen problemas: se limitan a solucionar los que la derecha cavernícola (de Aznar y del Pp; y de Bush también, claro) les crea sin cesar: la crisis financiera, la mundial, las guerras ilegales, las injustas, el cambio climático, las lluvias de meteoritos...
"Sí, las órdenes son: rodearlo, leerle sus derechos y detenerle. Si se resiste, dispárenle a las piernas (tenemos autorización del gobierno mejicano)..."Sin embargo, más que de la ministra de Sanidad y de la Vice-Vogue, a mí me gustaría comentarles un poco de la ministra Chacón. Sí, Karma. Y no para los amig@s, sino para todos. Por si no lo sabían, la señora Chacón envía cartas firmadas personalmente (incluso a organismos privados que tratan con Defensa) señalando que su nombre es Karma y no Carmen. Pero alguien debería decirle a la ministra que Carmen (Carmencita en su caso, por lo escaso del volumen) no es ningún insulto ni improperio, sino su nombre en español, el idioma oficial de la nación para la que trabaja y le paga el sueldo todos los meses.
"¿Pero por qué querrán todos estos señores que comparezca tanto? ¿Acaso pensarán que no tengo otras cosas que hacer? Tengo que reunir a todos mis generales y sargentos, y darles órdenes muy precisas sobre la nomenclatura de mi nombre, que alguno aún se confunde. Y también dar la papilla a mi bebé..."Carmencita Chacón, por si ustedes no lo recuerdan, fue la que hace unos meses (no demasiados) dio la espantada de Kosovo sin avisar a ninguno de sus socios internacionales en la misión. Sí, ya sé que estas acciones figuran entre las preferidas de nuestro presidente pero creía que lo de Irak les había hecho espabilar en este sentido...
Carmencita Chacón también es la ministra de Defensa que consiente que a los soldados españoles destinados en Afganistán se les descuente la dieta de su sueldo a fin de mes. ¿Podría decirnos la señora ministra los euros que se embolsa, en cada viaje que realiza, por dietas y desplazamientos? ¿O por qué piensan ustedes que nuestros políticos viajan tanto?
Y por si tampoco lo recordaban, es la misma Carmencita que cuando los insultos y ultrajes a España de Rubianes (por suerte ya fallecido) salió en una manifestación de apoyo a la causa detrás de una camiseta con la leyenda: "Todos somos Rubianes". Por supuesto, aún no era ministra de nada. Sólo hacía méritos...
"Señor al que la ministra confundía con todos nosotros (el de la puta España, sí). ¿O era ella la que se confundía con él?..."
Esta señora, en fin, es la misma que vociferaba en tono afónico-depresivo, en la campaña electoral de las últimas generales, aquello de que ella, por suerte, no era la niña de Rajoy sino la de Fe-li-pe.
Gra-ciaaas, Fee-liii-peeee... (decía). De haberlo sabido, habría hecho ejercer a mi madre el derecho al aborto (le faltó añadir).
:_(((
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