Capablancka, J.T.
Pues sí, señores: así ha sido. Cándido Méndez, el hombre de Cro-Magnon más genéticamente puro del universo, acaba de confiarnos el secreto para superar la asfixiante crisis económica que padecemos y así dejar de ser el país que más paro crea en todo el hemisferio norte (y parte del otro). La solución es tan simple que muchos de ustedes se sorprenderán por no haber sido (ustedes mismos, claro) los que dieran con ella y no Cándido Mendez.
"Y aplicándola, podremos salir de la crisis porque no nos daremos de bruces contra ella sino que pasaremos por debajo..."En principio se trata de lo siguiente: la mejor forma para combatir el paro y evitar que los ex-trabajadores no se queden en la indigencia cuando se les acabe el subsidio es... no despedirlos. Así de fácil y así de simple. Y así de directo se ha mostrado nuestro protagonista de hoy: el ser más prehistórico de todos cuantos he tenido ocasión de ver en mis 44 años de existencia.
Cándido Méndez es un zángano profesional que lleva zanganeando desde siempre. En la UGT lleva quince años al frente y ha convertido la imagen sindical en digna acreedora a exhibirse en museos de prehistoria. Este señor, nos dice ahora, en el año 2009 d.C., que si en lugar de despedir trabajadores se retuviesen, reclasificaran o se reubicasen (en vez de rescindirles los contratos)... ¡esta crisis nunca nos habría afectado!
"Pues sí: aquí están todas mis soluciones. Las encontrarán a un módico precio en cualquier sex-shop..."Ya, seguramente... Pero lo que no nos dice Cándido es que si él mismo hubiese creado una empresa que contratara a todos los parados y les diese un sueldo de 100 millones de euros/anuales, nuestro país sería el más rico del mundo. Eso, según la analítica de nuestro troglodita preferido, que lo único que sabe es llenar las arcas de su organización (UGT) de fondos públicos y sin control alguno: los números y cuentas de los grandes sindicatos en España son hoy materia más oscura que la autoría del 11-M...
Y así nos van las cosas. Con inútiles de otra época (como este señor tan barbudo) marcando las pautas del sindicalismo, siempre a la sombra de la subvención oficial y la connivencia con los gobernantes de la izquierda más trasnochada y casposa, verdadera autora del caos económico en que está inmerso nuestro país.
Por si no creen mis palabras, lean aquí. Y comprobarán por ustedes mismos el grado de podredumbre intelectual de algunos, que no han hecho en esta vida más que vivir a costa de nuestros impuestos. La UGT debería haber desparecido cuando la estafa de la PSV (Promotora Social de Viviendas), durante la etapa de Nicolás Redondo, en la que se estafaron más de veinte mil millones de la época a costa de pobres trabajadores incautos que confiaron en la palabrería rojeliosindicalista. Para hacer frente al estropicio, el gobierno acordó entregar a UGT una indemnización por los bienes expropiados durante la Guerra Civil que sumó 151 millones de euros cuando la presencia del sindicato en aquellos tiempos era casi testimonial. La deuda de la PSV ascendía a 148,4...
"Muchas gracias, Candi. Ahora que me has confiado tu secreto, ganaré todas las elecciones (jeje...)"
"Jajaja... pobre Marian. Cuando llegue a casa y vea que le dí un ejemplar de El Capital, de Marx, le da un soponcio...":_(((
.











0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada