Capablancka, J.T.
El Pp da la impresión de que ha hecho un paréntesis en las formas y maneras democráticas porque su jefe (Mariano Rajoy) considera que sin ellas le irá mucho mejor. Es decir, ya no confía en que la voluntad de su partido, de sus bases y militantes, coincida con la suya. Por eso, ahora, tras afirmar por activa y pasiva que en Baleares habría congreso para elegir a su líder, Mariano decide suprimirlo y poner directamente a su hombre (José Ramón Bauzá) en la poltrona insular en detrimento de Carlos Delgado, alcalde de Calviá, al que ahora tratan desde Génova poco menos que como a un apestado.
El inútil de González Pons se atreve hasta a afirmar: "la dirección regional todavía no ha pedido a Madrid un congreso" y añade que para Génova "en absoluto es necesario". Es decir, que en el PP los usos democráticos parece ser que están en función de que algunos cargos los soliciten o no. Justo los que a menos les interesan, es decir, los que están ocupando los sillones de poder.
Mientras tanto, en Andalucía, Arenas da la impresión haber alcanzado el multiorgasmo simultáneo al superar por un punto al PSOE en unas encuenstas de intención de voto (por primera vez en treinta años) al tiempo que Chaves se hunde en la miseria al descubrirse nuevas subvenciones por valor de casi mil millones (de las antiguas pesetas) para la empresa en la que trabaja su hija (TELVENT) antes de ingresar en MATSA (sociedad para la que conseguió otras por diez millones de euros). Todas ellas ilegales por ser su padre el presidente de la Junta de Andalucía, órgano que tenía la última palabra sobre la aprobación de las ayudas. Sin embargo, a Arenas, estas cuestiones parecen no importarle en exceso, el está a lo suyo, como Rajoy: liderando encuestas que consideran más que suficientes para llevarlos al poder en los próximos enfrentamientos electorales.
Por último, Urkullu, presidente del PNV, afirma que el modelo autónomico ha quebrado y propone un acuerdo político entre todos porque es necesaria una segunda Transición (que los devuelva -supongo- de nuevo al poder). "Es necesario un nuevo acuerdo político. ¿A quién dirigimos esta voluntad de acuerdo político y con quien nos pondremos en contacto? Con todo el mundo. Además, este acuerdo político, el PNV entiende que, además de los destinatarios que pueden ser los partidos políticos, es el conjunto de la sociedad y es ahí donde el PNV nos vamos a implicar durante todo este año", anunció. A mí me da que el señor Urkullu ha entrado en estado agudo de desesperación debido al síndrome de abandono del sillón (del poder oficial, claro). Aunque estos males son de claro pronóstico: curan por sí solos. Eso sí, siempre que no se les conceda mucha importancia a los discursos del aquejado. En ese caso, el problema tiende -indefectiblemente- a complicarse.
:_((
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