Capablancka, J.T.
Quién lo iba a decir, verme a mí defendiendo un conato revolucionario de descastados perro-flautas. En alguna televisión, indignados ilegales. Como si para ser indignado, uno, debiera estar en posesión del correspondiente certificado legal que lo acreditara.
Lo más curioso es el cambio que han dado en su postura algunos de los intelectuales de más renombre en el país, y permítanme que no los cite no sea que se me ofendan los excluidos. LLevan años denunciando los abusos de este podrido sistema, al que -curiosamente- todos tildan ahora de democrático cuando se trata de denostar las acciones de los indignados del 15-M.
España está para el arrastre, señores. La nación vive su más profunda crisis (de toda índole) desde no me atrevo a decir cuándo (no soy historiador) y nuestra clase política parece no haberse ni enterado. La situación es más que calamitosa, como lo es el gobierno que debería sacarnos de ella. Los socialistas (con ZP al frente) la han conducido al caos más absoluto. Parece que los del PP van a relevarlos en cuanto se convoquen elecciones, pero es casi imposible adivinar en qué momento los socialistas dirán basta y reconocerán su ineptitud para reconducir las cosas. Lo de basta es un decir, porque Rubalcaba ya nos adelantaba hace unas pocas fechas que él conocía las recetas para salir de la crisis. Eso sí, nos las aplicará en la próxima legislatura. Prácticamente veinticinco años en el gobierno de la nación (cuando no a la luz a la sombra) y, tras conducirnos en dos ocasiones al caos (la primera la acabó librando en el último momento Aznar), el tío sigue con ánimo de hacerlo una tercera: es el candidato del PSOE gracias a la voluntad de ZP. Como lo es Rajoy gracias a la voluntad del citado Aznar. Y es que nuestra DEMOCRACIA funciona así: un señor se atribuye la propiedad de un partido político (por las circunstancias que sean) y, cuando se cansa o lo echan, lo deja en herencia a otro.
A esto es a lo que nuestros intelectuales patrios llaman democracia. Panda de aprendices a indigentes mentales...
:_((
No les relataré lo sucedido hasta ahora (lo saben mejor que yo), pero en las últimas horas han sucedido cosas que nadie esperaba sucedieran. Digo nadie de los privilegiados. Ayer, un grupo de indignados con la prohibición de la verbena de Chueca (de las fiestas guei de Madrid), se manifestaron en torno al perro de Gallardón, de Gallardón mismo y de su familia. Creo que súbitamente se meó un poco en los pantalones y el hombre tuvo que subirse de nuevo a casa sin su paseo perruno. No saben cuánto lo lamento, por el can (claro).
Hoy, en Catalonia, ese país pequeñito ahí arriba a la izquierda, que no pinta nada (palabras del entrenador que es más que un entrenador), los indignados han rodeado el acceso al Parlamento y los diputados han sido increpados y abucheados. Algunos de ellos han podido acceder gracias al cordón policial, otros, en cambio, han optado por usar -directamente- el helicóptero. Deberían acusarlos por dilapidación de fondos públicos: si a alguien se le ocurre entregarles un pico y una pala, siempre habrían podido excavar un túnel para acceder al recinto (y gratis).
Tras la protesta (casi eterna) de SOL, y visto el interés que los políticos han mostrado en tomar nota de las reivindicaciones de los indignados, es más que normal que éstos vuelvan a la carga. Y además, deseable. De lo contrario, la casta política nunca se planteará siquiera acometer una sola de las reformas necesarias para que nuestra democracia empiece a serlo de verdad.
Algunos afirman ahora que se ha traspasado la línea roja (por ejemplo, Arturo Más, presidente del gobierno catalán). Ahora que son ellos los que empiezan a sentirse arrinconados contra las cuerdas. En algunos medios se indica que las penas contra los que osen intimidar a los parlamentarios ante su sede llevan consigo de 4 a 6 años de cárcel. Pero... ¿qué hacía el poder cuando los arrinconados lo eran los miembros del PP? ¿Cuántas veces han sido -incluso agredidos físicamente- los PPeros en Cataluña? ¿En qué pensaba Más cuando amenazaba con sacar a las masas si la sentencia del TC era contraria a los intereses de su partido? Bueno, el decía Cataluña, pero ya me entienden... Pues ahora que las masas da la impresión que se han vuelto contra él, es cuando nos reclama la aplicación de la ley.
Algunos afirman ahora que se ha traspasado la línea roja (por ejemplo, Arturo Más, presidente del gobierno catalán). Ahora que son ellos los que empiezan a sentirse arrinconados contra las cuerdas. En algunos medios se indica que las penas contra los que osen intimidar a los parlamentarios ante su sede llevan consigo de 4 a 6 años de cárcel. Pero... ¿qué hacía el poder cuando los arrinconados lo eran los miembros del PP? ¿Cuántas veces han sido -incluso agredidos físicamente- los PPeros en Cataluña? ¿En qué pensaba Más cuando amenazaba con sacar a las masas si la sentencia del TC era contraria a los intereses de su partido? Bueno, el decía Cataluña, pero ya me entienden... Pues ahora que las masas da la impresión que se han vuelto contra él, es cuando nos reclama la aplicación de la ley.
Hay muchas cosas que reformar para que la separación de poderes en nuestro Estado sea real y efectiva. Hay que obligar a los políticos a que se despojen de sus excesivos privilegios y prebendas, y -por supuesto- hay que conseguir que la ley les alcance también a ellos. La única que ha propuesto alguna medida en este sentido ha sido Esperanza Aguirre (veremos lo que dura enarbolando esta bandera). O lo que tarda Mariano en volver a advertir que el que no esté a gusto en el PP que se marche al Partido Liberal. Lástima que todavía nadie haya caído en la cuenta de crearlo... Sí, Rosa Dí también dice algo respecto, pero ella sólo es una socialista reconvertida a nueva socialista.
En mi opinión, el origen de todos los males de nuestra podrida partitocracia radica en que los políticos han convertidos los partidos políticos en cortijos privados, propiedad de una sola persona: el máximo dirigente. ¿Y qué democracia puede reinar en España, si lo es una que descansa en partidos políticos anti-demócratas y que basan su estructura interna y funcionamiento en prácticas inconstitucionales?
Constitución Española
Artículo 6.
Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la Ley. SU ESTRUCTURA INTERNA Y FUNCIONAMIENTO DEBERAN SER DEMOCRATICOS.











2 comentarios:
¿Le ha gustado mi toro?
Jeje, su toro es GENIAL!!
:_))
Y el nick que lo acompañaba era casi mejor: La Facheta. Jeje... Es Vd. un crack. Siga así.
La verdad es que los de Intereconomía son algo pedigüeños (además de beatos). Pero critican los excesos del Gobierno (y de los nacionalistas) como pocos.
Un saludo.
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